Powered by Max Banner Ads 

El baile, la nota que mejora tu apariencia

En la historia del cine el cuerpo de una bailarina quedó inmortalizado en una cajita musical donde gira sobre su propio eje. Levantando la mano por encima de su cabeza, en punta de pies, perfecta. La escena se repite y seguirá rodándose.

Nada más cercano a un cuerpo perfecto que el de una bailarina de ballet clásico. Como una porcelana, intocable, lejana, de otro mundo.

Bailarinas de géneros más actuales como reguetón, champeta o el nuevo salsashocke (made in Valle del Cauca) aparecen en videoclips con cuerpos exuberantes que mueven desesperadamente.

En nuestro Carnaval de Barranquilla, por televisión, desde un palco o sentado en un bordillo, se aprecian a diosas disfrazadas, poseídas por una cumbia o un mapalé. Algo similar sucede en Brasil con las garotas que se mueven a ritmo de samba.

Abdomen, piernas, cintura y derrier, todo está en el lugar natural, firme y con las proporciones adecuadas.

Yara Farasha, instructora de danza oriental o para ser más exacto: raqs sharki afirma que el bailar, sin importar qué, da un beneficio integral a la persona en el cuerpo y en su estado emocional.

“Yo soy de origen árabe y desde muy chiquita practico esta danza. Cuando salí del colegio lo tomé como algo profesional, me fui a Egipto  a especializarme y ha sido maravilloso, no solo para mi cuerpo sino en mi autoestima. Es salud que se ve reflejada en todas las mujeres que la practican”.

Añade Yara que bailar, en su caso danza oriental, despierta un magnetismo, “un no sé qué”, que en muchos casos se va opacando en la mujer por la falta de espacios que sirvan para celebrar su feminidad y alegría.

Elimina estrés. Vanessa De Silvestri Diartt, instructora certificada de zumba (baile o disciplina fitness que mezcla diferentes ritmos como salsa, cumbia, merengue y reguetón con rutinas aeróbicas) afirma que al bailar no solamente nos estamos ejercitando sino que liberamos tensiones.

Explica la instructora que se aumentan los niveles de ciertas hormonas que nos ayudan a liberar ese estrés y cansancio emocional del día.

“Eso lo veo en cada una de las clases que dicto, salimos radiantes a tomarnos fotos. Igualmente he tenido testimonios de personas que vienen de situaciones difíciles, por ejemplo la muerte de un familiar, y nos dicen que el baile les ha dado nuevamente ganas de vivir”.

Tonificación, antes y después. Vanessa se pone como ejemplo para dar testimonio de lo beneficioso de zumba y el baile en general.

Dice la instructora que en su caso ha bajado más de 10 kilos en solo cinco meses. En una sola clase de 45 o 60 minutos —explica— se queman más de 700 calorías.

“El reguetón nos ayuda mucho a la parte de glúteos y piernas, la samba tonifica más las piernas, el merengue le ayuda a la cintura”.

Agrega Vanessa que la idea es bailar y no dejar de divertirse. Para esto hay otros géneros como la champeta, el mapalé, el flamenco y la quebradita (cumbia mexicana con otros ritmos de ese país) que son igual de buenos.

De igual modo, Yara Farasha argumenta que la danza oriental logra una tonificación integral y no solo “piernas y cola” sino también brazos y abdomen. Los resultados —asevera— se pueden empezar a ver a los dos o tres meses.

Ritmos autóctonos. El bailarín profesional Edwin Álvarez, director de la Fundación artística y cultural Yuma, afirma que algunos de los ritmos que más ayudan a mejorar el físico de los que los practican son del Caribe colombiano. Para una rutina el instructor recomienda calentar con una cumbia que ayuda a “soltar brazos, cintura, piernas” y tobillos. Luego se continúa con el sonido de una tambora para trabajar más piernas y brazos con intensidad de menor a mayor, para pasar a la puya. Con este género vallenato se ejercita la parte lateral, específicamente  los oblicuos del abdomen, piernas, pantorrillas y el sistema cardiaco.

Ayuda mucho por el movimiento de cadera, pero igualmente define brazos, hombros, tríceps y bíceps. Por último se culmina la sesión con un tambor lento de mapalé ayuda bastante a la parte cervical, los músculos del cuello, la columna, brazos y piernas. Cuando empieza la parte rápida o fuerte del mapalé convergen casi todos los músculos del cuerpo y se trabaja nuevamente el sistema cardiovascular. Esta sesión de baile y entrenamiento oscila entre los 20 o 30 minutos y se estima que las calorías que se quemen pueden llegar a 600 calorías.

Deja un comentario


 Powered by Max Banner Ads