Karla Verastegui

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BAILES Y MÚSICA

Fue una de estas noches frías del mes de enero, que como muchos queretanos, salimos al centro histórico a disfrutar de sus andadores y sus cafés, la plática y la caminata, nos fueron llevando hasta la Plaza Fundadores, esta Plaza que ha recobrado vida y que se ha convertido en el punto de reunión de aquellos que disfrutan más las pláticas de cultura, la música, el baile y todo lo que sea diferente, incluso el café y un buen pan artesanal. Fue así como en La Vieja Varsovia se llevaba a cabo un concierto diferente para los sentidos, de estos que nos hacen vibrar, gozar y disfrutar. Se presentaba la agrupación queretana “La Delicia de Alicia” y el grupo multicultural “Skojáni Charlatans”, quienes deleitaron a los asistentes con música y danzas que nos maravillaron, fue una de esas noches donde la magia bailó los ritmos más exquisitos con notas musicales de la Europa del Este; a pesar de que fue una noche espléndida, la cual hubiera sido aún más grandiosa si hubiera tenido más difusión y así poder conocer y reconocer el talento de los artistas queretanos que se encuentran al mismo nivel que los artistas de talla internacional.
La Delicia de Alicia
Esta agrupación queretana que fue la encargada de iniciar el concierto con un exquisito repertorio de música balcánica y melodías con notas de tribal gitano. Se encontraban en la Darbuka (instrumento de percusión característico de la música árabe y es utilizado para acompañar la danza del vientre) y la batería estuvo bajo la ejecución de Moisés Ponce, en la guitarra Rafael Camacho, en el contrabajo Aldo Suárez, en el saxofón Roberto de la Peña y, en el acordeón, el francés Guillaume Pascual. La Delicia de Alicia lanzó en el 2013 su primer material discográfico titulado “52 Norte” con 11 temas, en los que se destacan influencias musicales de distintas partes del mundo, fusionando ritmos y estilos personales. Para este primer material discográfico también contaron con invitados como el queridísimo Carlos Ávila en la guitarra acústica, el cubano Alejandro Sierra con la trompeta, y el trombonista Juan Pablo Ibarra. Ha sido tal el éxito y la aceptación para esta agrupación queretana, que ya han realizado un par de giras por distintos lugares del país, invitados por la Alianza Francesa con el proyecto “Change de Disque” el cual pretende hacer cambiar a la gente de actitud, de discurso, de comportamiento. “Change de Disque” permite a los diferentes grupos locales que son semiprofesionales o profesionales dar a conocer su música más allá de las fronteras locales y ofrecer la oportunidad al público local de acceder a conciertos de calidad a bajo costo, deleitándolos con espectáculos con música del Mundo como Jazz Gitano, Klesmer, Ritmos Latinos, Tango y Música balcánica, así mismo, y ¿Cómo olvidar su presentación en el Festival de Jazz? Fue magnífica. Y fue así como concluyó la primera parte del concierto, sintiéndonos orgullosos de los músicos queretanos que lograron cautivar al público asistente.
Skojáni Charlatans
Llegó el final del concierto a cargo de “Skojáni Charlatans”, un grupo transnacional de músicos callejeros que han viajado durante algún tiempo por el Viejo Continente y América del Norte. Se caracterizan por ser una banda acústica con percusiones, alientos y cuerdas. El grupo Skojáni Charlatans está formado por cuatro jóvenes de diferentes nacionalidades, que se encontraron hace algunos años en Transilvania, localidad que comparte las fronteras de Rumania y Hungría. Su repertorio está basado en la música de Szkoján, un pueblo desaparecido misteriosamente, ubicado en Transilvania, y sus influencias de la música son la tradicional gitana, rumana, húngara, turca, judía, serbia, búlgara y macedonia. Hablando un poco sobre sus integrantes: Kjartán Code, es gitano rumano, originario de Transilvania, que canta, toca la viola o el violín, y mientras con el pie derecho lleva el compás, con el izquierdo toca el pandero, asimismo, baila con mucha alegría; Stepháne Diskus, en el clarinete, originario de Estrasburgo, ciudad francesa en los límites con Alemania; Isabel Sokol-Oxman “Iska”, voz y violín, nació en Hillsboro, Oregón (Estados Unidos) donde estudió jazz clásico, música folclórica de Norteamérica, Camboya, Ghana, India y Bulgaria; Aarón Strickler “Ginger Breadman” (sobrenombre en un juego de palabras en inglés, de lo que sería “gingerbread man”, cuya traducción literal sería “hombre de pan de jengibre” y es la tradicional galleta navideña en forma de niño), toca el bajo y es estadounidense, originario de Oklahoma. Ellos además de tocar en teatros, restaurantes, tertulias o recintos para conciertos, la mayor parte de sus presentaciones son en la calle, muy al estilo gitano, viajando de un lado a otro y compartiendo su arte, en jardines y plazas públicas así como en La Plaza Fundadores donde nos interpretaron danzas de Bulgaria, gitanas y piezas de Hungría, como tradicionales de los Balcanes y los Cárpatos, con las cuales sin duda alguna cautivaron los corazones y unieron las almas de los queretanos con un mismo lenguaje… la música.

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