Una multitud en la fiesta del Bon Odori

TODO EL COLORIDO Y LA TRADICIÓN MILENARIA DEL FESTIVAL JAPONÉS BON ODORI LATIÓ ANOCHE EN COLONIA URQUIZA. LA DANZA ORIENTAL CONGREGÓ A UNA MULTITUD. HUBO ATUENDOS TÍPICOS, COMIDAS CARACTERÍSTICAS Y CLIMA FESTIVO EN EL PREDIO DE 186 Y 482, DONDE SE CELEBRA TODOS LOS AÑOS

Una vez más el tradicional festival de danza japonesa que se realiza durante el segundo sábado de enero congregó ayer una multitud de visitantes. Al ritmo de los taikos – tambores – miles de personas participaron del baile que se realiza alrededor del yagura – torre -, se entretuvieron con juegos japoneses y probaron las comidas típicas de esa cultura milenaria.

Como es habitual, desde las primeras horas del atardecer, los alrededores del predio de Colonia Urquiza -186 y 482 – donde se realiza el Bon Odori, comenzaron a colmarse de autos y micros provenientes de la Región y de otros puntos de la Provincia. Cientos de faroles, puestos atiborrados de productos japoneses, un sector gastronómico y la pista de baile que rodeó la torre desde la que se ejecutaron los tambores, crearon el clima festivo.

El ambiente invitó a los visitantes a hacer propia una celebración budista que recuerda a los espíritus ancestrales, que según la tradición, regresan a sus casas para reunirse con sus familiares.

De acuerdo a esa creencia, el baile popular religioso se originó para dar consuelo al espíritu del difunto y ayer, hombres y mujeres ataviados con trajes típicos japoneses, bailaron al compás de la música tradicional y fueron modelos para quienes quisieron imitar su cadencia.

La Asociación Japonesa La Plata es desde 1999 la encargada de organizar el evento y, según se informó, con lo recaudado se subvenciona la Escuela Japonesa de la Región.

Mantener viva la tradición y despertar el deseo de que los visitantes regresen al año siguiente son algunos de los objetivos por los que trabaja cada área, ya sea el sector de estacionamiento, de entradas, de seguridad, de comidas, de bebidas, de información o de luces.

Ya durante las últimas horas antes del festival, el movimiento fue incesante. Quienes se abocaron a la preparación del yakitori (brochette de pollo) arrancaron un día antes con el lavado de las verduras, luego, los ayudantes de cocina con tablas y cuchillos afilados se dedicaron a cortar cebollas, morrones y el pollo. En otro sector se elaboró los takoyaki – bolitas de pulpo -. También se ensayó el baile, se armaron los puestos y se dispusieron los elementos con los que se montó el show de fuegos artificiales, uno de los segmentos más esperados del encuentro.

Los organizadores destacaron el compromiso que asumieron quienes trabajaron en el Bon Odori, sin perseguir ninguna ganancia personal a cambio, con un gran sentido de cooperación, solidaridad y, fundamentalmente, con la idea de establecer un vínculo con la tradición basada en el respeto a los mayores y a la recuperación de lo cultural.

Tradición milenaria

El Bon Odori es un festival de danza tradicional japonés; se celebra cada verano y es organizado localmente en cada ciudad.

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