50 abriles y sigue bailando

Franck Larios es uno de los maestros de danza más reconocidos en Nicaragua. Aunque tiene 35 años de trayectoria como bailarín y docente, son los ritmos árabes los que lo han distinguido los últimos 15 años.

Este jueves con motivo de su cumpleaños número 50, Larios ha decidido celebrarlo en hermandad con quienes disfrutan de este arte tanto como él; y lo hará en un evento al que ha llamado “Luna Árabe de Verano 2015 – 50 abriles y seguimos bailando”.

En la actividad contarán con la participación de Atenas Gym, Tu Estudio, Baluarte Formación Artística, Baraka, Ishtar Bellydance Nicaragua, Academia Nicaragüense de la Danza y Escuela de Danza Espacio Abierto. Como solistas se presentan Katia Argüello, Naomi Ortiz, Georgina Flores, Nilska Centeno, Ana Madrigal, Jessi Navas, Valeska López, Indira Lacayo, Dinah Ipsen, Angélica Acevedo, René A. M. Rojas, Yeiner Chicas, Mariana Fitoria y Silma Quintanilla.

Trayectoria

Franck Larios ha hecho una carrera como bailarín intérprete de danza contemporánea, también ha sido coreógrafo en esa misma disciplina y actualmente es director-docente de la Academia Nicaragüense de la Danza.

Por una lesión en la espalda empezó a bailar bellydance (danza del vientre); la fisioterapeuta le dijo que este tipo de baile es una forma de hacer trabajo abdominal sin afectar la columna. “Esta danza me ha ayudado a mitigar los dolores”, confesó.

Estos ritmos milenarios tienen un encanto que conquistan. Cada vez ganan más fanáticas porque, dijo Franck, los ejercicios de las danzas árabes fortalecen las piernas, el abdomen, los órganos reproductivos y la autoestima.

Toda una experiencia

“Representar a Nicaragua en Europa y Latinoamérica es muy gratificante, compartir lo que sabés con la gente, lo que te gusta que es bailar, y es rico ver el progreso de los alumnos. La danza siempre ha sido lo que me ha unido con el resto del mundo, la danza es para unir países, se comparten experiencias y no hay diferencias”, así reflexionó sobre su amplia experiencia.

Asimismo, Franck consideró que la danza ha sido de las mejores decisiones que ha tomado en su vida: “Si volviera a nacer, vuelvo a ser bailarín”. A los nueve años de edad ya le gustaba bailar, al colegio donde estudiaba llegó un profesor a dar clases folclóricas, pero como estaba fuera del plan de estudios empezó pagándolo con el dinero de sus recreos sin decirle a nadie. Así se dio el primer contacto con este arte.

Ahora que ya suma muchas décadas inmerso en esta pasión, toca cuestionar sobre alguna posible opción de retiro y enfatiza: “De la danza no me voy a retirar, de bailar lo he hecho, pero de la danza no, porque puedo seguir trabajando en la docencia, esto es mi vida”.

Detalles

Evento: “Luna Árabe de Verano 2015-50 abriles y seguimos bailando”
Dónde: Academia Nicaragüense de la Danza, frente a la UNI.
Hora: 8:00 p.m.
Admisión: 200 córdobas.

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