El cuarteto sube a escena, y ellas son las protagonistas

Cantado por miles, y bailado por tantos más. Creado hace décadas y sostenido en el tiempo por artistas que transpiran arriba del escenario cultura popular, el cuarteto es ese sello cordobés -a veces intangible y otras tantas palpables-, que todos damos fe de conocer. De lejos o de cerca, cada uno de nosotros sabe de qué se trata o por donde suena eso del tunga tunga.
Sin embargo, y después de tantos años sonando, el cuarteto aún guarda un secreto: sus musas inspiradoras.
Aquellos seres que traen consigo la estimulación para generar poesía que luego se hará canción parecen estar desde siempre agazapadas en un rincón, quizás sabiendo el lugar que ocupan pero esperando del que lleva la voz cantante esa distinción particular.
Como buscando una reivindicación por tantas historias ofrecidas desde los inicios, “Sensación cuarteto” le da voz a esas tantas mujeres que manejan el lado B del universo del tunga tunga, y se mantuvieron ajenas al éxito generado.  
Con dramaturgia, dirección y actuación de María Belén Pistone se estrena el próximo jueves en El Cuenco Teatro esta puesta unipersonal y de narración oral, que con un abanico de testimonios busca ponerle voz a aquellas mujeres que crean, construyen y resisten en esta música cordobesa desde las sombras, siendo ni más ni menos que sus musas inspiradores. “El cuarteto dicho por mujeres” es el subtitulo de la obra, que invita a propios y extraños a descubrir el giro pocas veces bailado en esta danza popular.
Después de obras de perfiles quizás más dramáticos como “El vientre vestido” y “Matar cansa”, la actriz cordobesa sube nuevamente a escena con esta puesta, que a simple vista pareciera mostrar un registro diferente, pero que la actriz sin duda ubica en la misma línea teórica. “Es un eslabón más de las investigaciones anteriores, aunque es otro universo el que abarco, mucho más popular”, señala Pistone, quien eligió sumergirse en el cuarteto un poco porque se define como seguidora de años, y otro poco porque siente que es una música “que muchas veces no es valorada en el ámbito del teatro independiente”.
“Siempre se habla de dos Córdobas, la Docta y la popular. Que pueden ir juntas en acontecimientos políticos y hechos puntuales, pero van por lados diferentes”, dice Pistone del otro lado de teléfono en diálogo con La Mañana, explicando cómo comenzó el trabajo de investigación previo, que luego se convertirá en texto en las tablas.
El objetivo principal fue conseguir la palabra de aquellas mujeres que son parte del mundo del cuarteto, aunque no tengan los créditos oficiales. Esposas, novias, amantes, féminas en general que pueden dar fe de lugares, momentos y hechos puntuales de los protagonistas, que se sacaron el velo y contaron aquello que escuchamos hecho canción. No hay nombres y apellidos, pero sí miles de  historias que sin dudas sonarán conocidas.  
“Lo que más me conmovió dentro de ese universo del cuarteto es que las mujeres son las musas pero no tienen la palabra, son las hacedores ocultas”, asegura la actriz, al tiempo que apunta que fue a partir de varias entrevistas que elaboró luego cuatro relatos, los que narra arriba del escenario en primera persona. “Yo tomo la voz de ellas”, confía Pistone, orgullosa de lograr con esto una oportunidad de hacer visible lo invisible. “Queremos que el público pueda entrar en esta jungla de mujeres, amantes de estos tipos, pero que viven en resistencia, que por momentos los aman y por momentos los odian, pero que siempre los sostienen. Y en todos los roles: amantes, mujer o novia”.
Pero Pistone también va un poco más allá. Porque no sólo busca que la voz cantante del cuarteto la tengan esta vez las mujeres, sino que todo el género sea protagonista, en una disciplina que a veces le resulte tan distante. “También me pregunté, ¿por qué el público del cuarteto no va a ver teatro?”, recuerda la directora, y continúa: “De ahí el planteo de la obra, donde la novedad es que la palabra del cuarteto está en escena. Sin violencia, quería darle una oportunidad a esa poesía y hacer conmover al otro”.
Y a pesar del arduo proceso de estudio e investigación, y del complejo trabajo de armado de este texto polifónico y testimonial, a la hora de plantear el mayor desafío de esta puesta, Pistone sin dudar responde que fue estar en los tres roles de dirección, dramaturgia y actuación. “A veces suena raro que una hago todo, pero en la narración oral ocurre todo el tiempo. Y para mí la narración oral es teatro. Siempre me dirigieron, pero después de “Matar cansa”, donde yo dirigí, dije basta, porque sino soy cautiva de mi idea”, señala la actriz, que va entonces por todo (bajo la supervisión de Eva Bianco), y sube a escena con esta obra que está dispuesta a sacarla bailar tantas veces como sea necesario.
“Sensación cuarteto”, estrenará el próximo jueves a las 21.30 en El Cuenco Teatro (Mendoza 2063) continuando todas las semanas de abril y mayo. La entrada general es de $50 y las reservas se pueden hacer al 351-3859115.

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