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Bailar puede mejorar tu salud – Noticias SIN

Baile de salsa (archivo)

Baile de salsa (archivo)

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Desde tiempos inmemoriales, danzar es una actividad que permite a las personas expresarse, soltar sus inhibiciones y conectar con estados profundos de placer, éxtasis y vitalidad. Aunque en la actualidad, de la mano de la televisión, se crearon programas de competencia de baile que muestran solo el aspecto externo (danzar para complacer a otros -audiencia y jueces, entre otros-), no cabe duda que la danza constituye una de las herramientas terapéuticas y energéticas más poderosas que existen para conectar con la alegría y plenitud desde el plano no verbal.

La danza es un medio que puede ayudarte desde múltiples planos a crecer, evolucionar y trabajar aquellos aspectos internos en los que sientes trabas en tu vida. ¿Como es esto? Cada ritmo musical puede despertarnos determinadas sensaciones, emociones y estados de energía que se encuentran dormidos, reprimidos o bloqueados dentro de nuestro cuerpo. Miles de mujeres y hombres acuden semanalmente a clases de danza para recrearse, divertirse y, sin saberlo, despertar fuentes increíbles de vitalidad dentro de sí mismos.

Con cada ritmo, un beneficio

Si quieres comenzar a bailar, es bueno que seas consciente de qué puede brindarte cada danza en relación a tu vida y crecimiento:

* Salsa. Tiene su origen en los ritmos afrocubanos, fusionados con el jazz. La salsa permite ejercitar nuestros músculos y activar las endorfinas, que son las sustancias del placer que producimos. Las mujeres que comienzan a practicar salsa se vuelven más femeninas, sensuales y vitales.

Esto es debido a que activa los primeros dos chakras, el Muladhara y el Svadhistana, lo cual despierta en quien lo practica mayor contacto con su energía vital y sexualidad. El efecto es bien visible en el primer mes: la mujer manifiesta alegría y mayor capacidad de divertirse a través del baile.

Por otra parte, se aprende a moverse con un hombre, a ser guiadas por él, lo cual ejercita su capacidad de confiar en el sexo opuesto. Si estás atravesando un momento de bronca, y desconfianza hacia los hombres, acudir a tomar clases de salsa, puede constituir una herramienta muy potente para conectarte desde un lugar lúdico con el sexo opuesto.

A su vez, es un excelente tónico anti-estrés, que puede permitirte jugar y descargar tus tensiones diarias, revitalizando tu salud bio-psíquica y permitiéndote generar vínculos nutritivos con los demás.

* Zouk. Este ritmo proveniente del Caribe (Martinica y Guadalupe) y que tuvo una enorme influencia en el norte de Brasil, constituye -sin lugar a dudas- una de las danzas más sensuales del mundo. El número de adeptos a esta forma de danza crece lenta pero firmemente.

Es una danza cuya práctica activa en la mujer su capacidad de mostrar su femineidad y sensualidad. A su vez, la mujer precisa de la guía firme y clara del hombre para poder ejecutar libremente sus movimientos circulares, lo cual le permite trabajar su capacidad de entrega con el hombre.

Para aquellas que precisan liderar, manejar o controlar a sus parejas o amistades, esta danza puede constituir un ejercicio formidable para experimentar su lado femenino- receptivo- ying, y aprender a fluir y dejarse llevar por otros, especialmente por el sexo masculino.

* Danzas árabes (danza del vientre). Esta danza combina elementos de Medio Oriente con otros del norte de África. Solía ser una forma que tenían las mujeres antiguamente para exponer su vientre y abogar a la diosa Luna que les otorgase fecundidad; así como también un ritual religioso que practicaban ciertas sacerdotisas.

La danza del vientre es una meditación en movimiento que permite a la mujer conectar íntimamente con su energía femenina.
Su práctica trae aparejada mayor sensibilidad, sabiduría, suavidad y sensualidad. Para aquellas con rasgos y actitudes masculinas o carentes de cierta sensualidad, esta danza puede ayudarlas enormemente a soltar su lado femenino y conectarse con su “diosa interior”, que implica una conexión sagrada consigo mismas.

Si bien la danza del vientre es asociada con entretener a otros y estimular su deseo sexual, su esencia en realidad está relacionada con el contacto sagrado que toda mujer precisa experimentar con su cuerpo-energía vital.

* Flamenco. Este estilo musical originado en Andalucía, España, cobró amplia difusión en todo el mundo. Adentrarse en la práctica de esta danza activa en la mujer su capacidad de sentir intensamente su cuerpo, sensaciones y energía.

En aquellas mujeres con problemas para asumir su poder personal, y plantarse firmemente ante los demás, el flamenco constituye una oportunidad de entrenar su energía masculina-yang, y enraizar con la tierra, lo cual aumenta su confianza, potencia y fuerza interior.

Es una danza que puede ayudar con los problemas para valorarse, y establecer limites claros frente a sus parejas. A su vez, el flamenco genera lazos especiales entre las mujeres que lo practican, lo cual permite que se sientan apoyadas y nutridas por sus compañeras.

* Danza-terapia. Existe otra rama del danzar que es tremendamente terapéutica y sanadora. La danza-terapia engloba diversas técnicas y modalidades que apuntan a soltar nuestro cuerpo de ataduras psico-corporales y conectar con estados profundos de éxtasis y bienestar.

La diferencia con ritmos como salsa, tango, flamenco u otros es que aquí no se apunta a que el participante domine una técnica de baile, sino más bien que conecte con sus emociones, sensaciones y centros de energía.

Dentro de esta modalidad de danzar se encuentran diferentes exponentes, tales como: la Danza de los 5 ritmos, la Gimnasia Rítmica expresiva de Milderman, el sistema de Río Abierto o la Biodanza, por citar algunos casos.

Para una mujer practicar alguna de estas modalidades de danza terapia puede resultar un complemento extraordinario para su tratamiento psicoterapéutico, ya que las introduce en un mundo increíble de contacto profundo consigo mismas y los demás, en donde el foco está puesto en habilitar su capacidad de expresarse, sentir y soltarse en relación a sí misma y los demás.

Las danza terapias, constituyen una oportunidad para que la mujer experimente una dimensión diferente del danzar, sin presiones de aprender pasos determinados, tan solo el hecho de conectarse con el placer de moverse, sentir y experimentar salud, plenitud y dicha.

Por ende, es muy aconsejable para aquellas mujeres que deseen emprender cambios significativos en sus vidas y abrirse a nuevos horizontes tanto dentro como por fuera de si mismas.

Abrirnos a bailar es introducirnos a experimentar la vida en forma plena y vital. Toda mujer y hombre deberían permitirse, más allá de sus condiciones, liberar su “bailarín interior” y conocer la alegría de vivir a través del baile.

Para poder hacer esto, necesitamos tan solo soltar nuestro “criticón interior” y movernos… a nuestro propio ritmo. Danzar así se vuelve la medicina más potente y eficiente para curar y revitalizarnos en todos los aspectos.

Fuente: diariodemocracia.com

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